Las pruebas profesionales son ejercicios que tienen que ver con el puesto concreto que se demanda.
Se utilizan para evaluarlos conocimientos, las competencias y las destrezas profesionales.
Pueden consistir en:
Pruebas prácticas:simulaciones de actividades del lugar de trabajo, como por ejemplo introducir datos en una hoja de cálculo o escribir un texto en otro idioma.
Ejercicios o pruebas escritas:preguntas y ejercicios sobre conocimientos y contenidos relacionados con la plaza que se desea cubrir.